Esperar que

© Justo Fernández López www.hispanoteca.eu

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„La gente no esperaba que íbamos a conseguir la victoria“.

Verwendet man hier Indikativ, weil "esperar" nicht

die Bedeutung "hoffen" hat, oder doch Subjuntivo?

Bei einigen Verben kann der Sprecher entscheiden, welchen Modus er verwendet (indicativo oder subjuntivo). Seine Entscheidung ist aber nicht beliebig, sondern sie erfolgt nach foldenden Kriterien:

a)    die Wahl des Modus wird bestimmt durch den Grad der Wahrscheinlichkeit oder Gewißheit, der den Tatsachen vom Sprecher zugeschrieben wird;

b)    bei manchen Verben des Hauptsatzes richtet sich die Bedeutung nach der Wahl des Modus im Nebensatz, somit kann der Sprechen mit der Wahl des Modus sich für eine bestimmte Bedeutung des Verbes des Hauptsatzes entscheiden.

Hier von „fakultativer Verwendung des sunjuntivo“ nach esperar que zu sprechen ist irreführend, da der Sprecher die Wahl des modus mit einer bestimmten Bedeutung verbindet.

nadie esperaba que ganaríamos /

nadie esperaba que íbamos a ganar

[die Verbalperiphrase íbamos a ... entspricht dem Konditional als „futuro del pasado“]

niemand hat uns einen Sieg zugetraut

alle haben fest damit gerechnet, daß wir verlieren würden

niemand hat damit gerechnet, daß wir gewinnen würden

alle haben erwartet, daß wir verlieren würden

alle waren überrascht, als wir gewonnen haben

daß wir gewonnen haben, das war die große Überraschung

nadie esperaba que ganáramos

[mit subjuntivo im Nebensatz hat das Hauptverb esperar die Bedeutung ‚hoffen’, das würde bedeuten, daß uns die Leute den Sieg nicht gönnen wollten]

niemand wollte uns den Sieg gönnen

Es ist davon auszugehen, daß mit dem Satz la gente no esperaba que íbamos a conseguir la victoria der Sprecher unter „la gente“ die eigene Anhängerschaft meint und nicht die Gegner, die sowieso ihnen einen Sieg nicht gegönnt hätten.

Die Regel, wonach nach esperar que der modus indicativo im Nebensatz steht, wenn esperar ‚erwarten’ heißt, und subjuntivo, wenn es ‚hoffen’ bedeutet, verkennt die Tatsache, daß hoffen und erwarten nicht so leicht abzugrenzen sind: man kann hoffen, daß etwas geschieht und fest damit rechnen; man kann erwarten, daß etwas geschieht, und es bleibt trotzden nur die Hoffnung. Im Deutschen sorgen die Modalpartikeln für die genauere Abgrenzung:

ich hoffe nur, daß

ich hoffe doch, daß

espero que venga

ich hoffe nur, daß er kommt

espero que vendrá

ich erwarte, dass er kommt 
ich rechne fest damit, dass er kommt
ich hoffe doch, daß er kommt

espero a que venga = estaré esperando hasta que venga

ich warte, bis er kommt

«Nach Verben wie confiar („vertrauen“), esperar („hoffen“), temer („fürchten“), quejarse („sich beklagen“) usw., die strenggenommen der Kategorie Verben der Emotion angehören, kann man sowohl subjuntivo als auch einen indicativo finden (wobei im Falle des Verbs esperar vielleicht die erste Konstruktion häufiger ist). Die Entscheidung wird bestimmt durch den Grad der Wahrscheinlichkeit oder Gewißheit, der den Tatsachen zugeschrieben wird, oder durch die eigene Bedeutung des Verbs:

Espero que ustedes sabrán agradecer mi sacrificio.

Ich hoffe, daß Sie mein Opfer zu schätzen wissen.

Me temo que este hombre no nos va a llevar a la victoria.

Ich fürchte, daß un dieser Mann nicht zum Sieg führen wird.

In den angeführten Beispielen haben esperar und temer ihre subjektive Nuance verloren und bedeuten „(fast) davon überzeugt sein“ bzw. (im Falle des Verbs esperar) „erwarten“. Wenn esperar dagegen mit „hoffen“ zu übersetzen ist, wird man im Nebensatz eine Form des subjuntivo gebrauchen.

Espero que venga.

Ich hoffe, (daß) er kommt.

In anderen Fällen kann der Gebrauch des indicativo dadurch bedingt sein, daß das Verb seine eigentliche Bedeutung weitgehend verloren hat. Siehe z.B. den Unterschied zwischen:

Se queja de que no hayas venido.

Er beklagt sich darüber, daß du nicht gekommen bist.

Juan se quejaba a su vecino (de) que el periódico había llegado tarde.

Hans beklagte sich bei seinem Nachbarn darüber, daß die Zeitung zu spät gekommen war.

Im ersten Beispiel herrscht ein Gefühl des Bedauerns oder der Verärgerung vor, wohingegen die Bedeutung von quejarse im zweiten Beispiel stark abgeschwächt ist; das Verb bedeutet eigentlich nicht viel mehr als comunicar („mitteilen“), decir („sagen“).»

[Bruyne, Jacques de: Spanische Grammatik. Tübingen: Niemeyer, 1993, S. 434-435]

García Yebra gibt aber eine plausiblere Erklärung für die Verwendung des indicativo nach esperar que: „En español se está extendiendo, quizá por influjo del francés, el uso del futuro de indicativo en oraciones subordinadas dependientes de verbos de esperar“.

 

Indicativo frente a subjuntivo

Francés, alemán e inglés frente a español

 

«En oraciones subordinadas referidas al presente o al futuro y dependientes de verbos en presente que significan una esperanza mezclada con deseo, el francés, el alemán y el inglés usan el presente o el futuro de indicativo; el español, el presente de subjuntivo:

 

(1)

francés

J’espère que mon père viendra me voir.

alemán

... wird mich besuchen.

inglés       

I hope my father will come to see me.

español

Espero que mi padre venga a verme.

(2)

francés

J’espère que tu ne bois pas d’alcool.

alemán

Ich hoffe, du trinkst keinen Alkohol.

inglés       

I hope you don’t drink.

español

Espero que no bebas alcohol.

(3)

francés

J’espère que ce n’est pas la fièvre.

alemán

Ich hoffe, daß es nicht das Fieber ist.

inglés       

It’s not.

español

Espero que no sea la fiebre.

(4)

francés

J’espère que tu me comprends.

alemán

Ich hoffe, daß verstehst mich.

inglés       

I hope you understand me.

español

Espero que me entiendas.

 

En el texto siguiente, la esperanza-deseo se refiere a un hecho pasado, concluido, que propiamente no puede ser objeto de esperanza ni de deseo. «Espero» viene a significar aquí: «Me alegraría saber que tal cosa ha sucedido según lo esperaba o deseaba». En este tipo de construcciones el francés usa en la subordinada el futuro anterior; el alemán y el inglés, el Perfekt y simple past respectivamente; el español, pretérito perfecto de subjuntivo:

 

(5)

francés

J’espère que Philippe n’aura pas trop souffert.

alemán

Ich hoffe, daß Philipp nicht zu sehr gelitten hat.

inglés       

Did not suffer.

español

Espero que Philippe no haya sufrido demasiado.

 

El francés puede, en tales casos, usar también el passé composé: «J’espère qu’il a été reçu». Y el inglés usaría el present perfect si la subordinada de hope no fuese negativa: «I hope he has paid his bill».

En español se está extendiendo, quizá por influjo del francés, el uso del futuro de indicativo en oraciones subordinadas dependientes de verbos de esperar. El DUE de Ma Moliner ilustra su 1a acepción de Esperar: «Creer que algo bueno o conveniente que está anunciado o algo que se desea ocurrirá realmente», con estos dos ejemplos: «Espero que vendrá puntualmente», «Espero que mañana no lloverá».»

[García Yebra, V.: Teoría y práctica de la traducción. Madrid: Gredos, ²1984, Bd. 1, S. 196-197]

nadie esperaba que en textos y contextos

 

«"El tenis es un deporte sorprendente. Nadie esperaba que jugara tan bien y llegara a la final sobre tierra batida, superficie en la que progresé mucho este último año", añadió Clijsters.»

«"Cuando TexPool fue creado en 1989, nadie esperaba que llegaría a ser tan grande y exitoso", dice Doyle.»

«Yo sufrí tanto cuando murió mi tía Adela, ella estuvo enferma de sus nervios y una especie de principio de cáncer en la piel, pero nadie esperaba que iba a morir tan joven. Era tan alegre y divertida; muy ocurrente y luchadora; y muy buena madre.»

«"Nadie esperaba que ganara a un jugador que el año pasado consiguió llegar a la final", explicó el jugador de 23 años, que jugaba su primer partido en un Grand Slam.»

«Nadie esperaba que EE.UU. y Corea fueran a clasificarse para la segunda fase, al igual que nadie esperaba que Portugal, Francia y Argentina cayeran eliminadas.»

« En aquel México de mis amores de hace 50 años, de pintorescos personajes, de coloridas costumbres, de belleza singular, aún Ciudad de los Palacios, la gente asumía sus papeles en la sociedad donde vivía y nadie esperaba que las personas hicieran algo distinto al papel que tenían asignado. Vaya, había un lugar para cada cosa y para cada persona; no faltaba más.»

«Nadie esperaba que Karpov, de 50 años, y algo retirado de las grandes competiciones, derrotara a su eterno rival que, a punto de cumplir 40 años, se mantiene en el primer puesto de la clasificación oficial establecida por la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez).»

«Nadie esperaba que sólo en un año la comunidad católica y otras personas y grupos cívicos pondrían en sus manos casi 7.570 millones de pesetas para este noble quehacer. Dios multiplica lo poco y lo pequeño cuando se entrega al servicio de los pobres.»

«Cuando era chico, vivía en las afueras de Tokyo. Coleccionaba insectos que encontraba en el pasto, lagos y bosques. Era considerado una persona extraña y nadie esperaba que llegara muy lejos. Pero él transformó todo lo que experimentó en la infancia en Pokémon.»

«La sorpresa vino de que después de comentar todo ésto, Jobs pasó a detallarnos Aqua, el interface del nuevo Mac OS :-). Es decir, hizo justo lo que nadie esperaba que hiciese hasta el mismo día de la presentación en sociedad del Mac OS X completo. Y se quedó con la barraca, claro.»

«Cuando nuestros padres eran jóvenes, salvo honrosas excepciones, nadie esperaba que fueran buenos amantes dentro del matrimonio, ni que repensaran su pareja. Nadie esperaba que escucharan y comprendieran a sus hijos, sólo que los guiaran por el buen camino. No se usaba que los hombres mostraran sus miedos, ni que sus mujeres respetaran y bancaran esa necesidad. Tampoco era común que las mujeres tuvieran proyectos propios ni que sus hombres los escucharan y apoyaran.»

«Sucedió una noche fue uno de esos felices accidentes del celuloide, difícil de analizar e imposible de reproducir intencionalmente. El guión original había estado dando vuelta por los estudios durante varios meses sin que nadie supiera qué hacer con él. Finalmente fue comprado por la Metro, para luego ser vendido a la Columbia a cambio de los servicios de Frank Capra en un proyecto que nunca se llevó a cabo. La venta del guión incluyó el préstamo del joven Clark Gable, entonces exclusivo de la Metro, quien comenzaba a despuntar como galán. Nadie esperaba que la película se convertiría en un éxito, ni que lanzaría a Gable a la estratósfera de la popularidad, pero era exactamente el tipo de entretenimiento que deseaba la población de un país sumido en la más profunda depresión económica.»

«Se podría afirmar, sin paternalismo y sin sonrojarse, que Antonio Berni (1905-1981) fue el pintor de los cartoneros. Cuando hace más de cuarenta años él comenzó a pintar la historia del imaginado Juanito Laguna, nadie esperaba que los asuntos públicos en la Argentina fueran tan mal como para que convivamos al anochecer con estos trabajadores.»

«Y bueno, se dió la oportunidad que mientras grababamos el disco de la Candaleria podíamos experimentar un poco como una banda. Nos juntamos un grupo de amigos, metimos a un concurso, y dijimos que si ganabamos este concurso, con esta música experimental, íbamos a dedicarnos a hacer una música experimental con esa banda, y pasó que ganamos. Nadie esperaba que iba a ganar un grupo como nosotros con lo que decíamos.»

«En el verano de 1999, realizaron reuniones bajo una lona en Orlando, Florida. Siendo optimistas, colocaron 350 sillas la primera noche. Nadie esperaba que tantas personas iban a asistir. Greg Wallin, un estudiante graduado de "Black Hills", nos cuenta -- "Yo formaba parte del equipo de oración, por eso no asistí a la primera reunión. Mientras orábamos oíamos como nuestros jóvenes venían y acarreaban mas sillas en el piso de arriba. ¡Ensalzamos al Señor y continuamos orando! Cerca de 400 personas asistieron a la primera reunión, en promedio de 400 a 500 personas asistieron cada noche. Como resultado de este esfuerzo que los jóvenes realizaron, 120 personas fueron bautizadas.»

«Los jefes gringos de la transnacional bananera no sospechaban nada... nadie esperaba que el pulpo iba a amanecer moribundo, sin poder mover ni un tan solo de sus tentáculos. Aquello significó el fin de una era y el inicio de otra. Aquella fue una huelga de verdad, todas las demás palidecen si se las compara con la del ‘54.»

«“Quizá crecí de golpe, me desarrollé de una semana para otra, y nadie esperaba que yo iba a crecer así -confesó Luisana Lopilato (15), una de las diosas teen de la ficción transgresora-. De repente me convertí en una mujer, fue muy loco todo mi cambio. Pero todavía no sé si soy una chica sexy”, admite, mientras nos descubre su universo secreto.»

«¿Qué pasará con los chicos de la Academia? La Gira, contratos discográficos... Cuando comenzó aquel programa en el que 16 chavales, tras dos meses de castings, salían en la pantalla de televisión sin mucha convicción y decían que querían cantar y triunfar, por supuesto, nadie esperaba que iba a tener la repercusión social y musical que ha tenido.»